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Escucha la discografía completa de Tom Waits en una sola playlist

Arte

Por: pijamasurf - 11/30/2017

Dedica 24 horas de tu vida a escuchar completa la brillante obra del buen Tom Waits

Tom Waits comenzó a pisar el territorio musical, al menos abiertamente, desde 1973. A partir de entonces trazaría un camino tierroso y fascinante como uno de los cantautores más especiales de las últimas décadas. Se trata de un vistoso bardo que labró un estilo propio, no sólo musicalmente hablando sino también en cuanto a lírica y personalidad: etílico, a veces rural y otras hiperurbano, simpático pero, a veces, casi intratable. 

Tal vez por eso resulta particularmente interesante condensar la camaleónica y versátil trayectoria del buen Waits en un solo lugar, en este caso una épica playlist compilada en Spotify, con una duración aproximada de 24 horas. Así que si eres fan de Waits o simplemente no sabes qué hacer con tus próximas 24 horas de vida, está pareciera una oportunidad ideal para sentarte y escuchar... A fin de cuentas, la vida es eso que ocurre mientras uno escucha a Tom Waits.

 

¿Geniales o terribles? Estas son las 50 películas que provocan mayor división de opiniones

Arte

Por: pijamasurf - 11/30/2017

¿Quieres comenzar una discusión sin fin? Di que una de estas películas de Lars von Trier, Christopher Nolan o González Iñárritu son verdaderas obras de arte… o todo lo contrario

Una opinión elemental y más o menos generalizada asegura que, en cuestión de arte, nada puede ser juzgado “bueno” o “malo”, exitoso o decepcionante, genial o terrible porque, según se repite, tanto la percepción de la obra de arte como la obra en sí pertenecen al dominio de la subjetividad.

La objetividad no existe en el arte, dicen quienes piensan así, y aunque en esto quizá no se equivocan, a partir de dicha premisa consideran, erróneamente, que la ausencia de objetividad en el arte impide emitir un juicio crítico sobre una obra.

En este sentido, el portal Gizmodo realizó recientemente un ejercicio interesante para conocer las películas que, en los últimos años, han resultado más polémicas para los espectadores. Polémicas en un sentido muy puntual: mientras que a algunos les parecen admirables y verdaderas obras maestras, otros las califican con las peores notas. Esto es, son películas de las que parece que nadie puede ponerse de acuerdo respecto de su importancia, calidad o valor dentro de la historia del cine.

Para llegar a estos resultados, el equipo de Gizmodo utilizó la información de Metacritic, un sitio de Internet de tipo “agregador” (aggregator) que está programado para recolectar críticas de películas que se publican en diversos medios, “normalizarlas” (estadísticamente hablando) y situar a todas en una misma escala, para así valorar todos los filmes según los mismos parámetros.

El método usado por Gizmodo se detalla en este enlace, pero de momento basta con mencionar que se tomaron en cuenta 9 mil 516 películas que a su vez generaron más de 190 mil críticas de 842 personas especializadas en esta labor, datos a los que su vez se aplicó una desviación estándar (SD) para conocer la dispersión estadística de dichas valoraciones, con lo cual se obtuvo esto: las 50 películas que más han dividido a los críticos en los últimos años.

Vale la pena mencionar que, casi como un corolario inevitable, de ese mismo análisis se derivó otra clasificación: las 50 películas que nadie tiene ningún problema en reconocer como “buenos” filmes.

Más allá del falso debate sobre la dicotomía subjetividad/objetividad en el arte, resulta claro que es posible decir que un libro, una película, una pintura o cualquier otra expresión artística es pésima o sobresaliente y considerarlo así más allá de la percepción personal. 

Como puede entenderse desde la teoría de sistemas de Niklas Luhmann, el arte desarrolló en su seno y a lo largo de su historia los recursos necesarios para evaluar, clasificar y jerarquizar sus propias producciones. De ahí la existencia de figuras como los críticos de arte, por ejemplo, los curadores, los historiadores del arte, las revistas especializadas, festivales, ferias, exposiciones retrospectivas y, en general, todos los elementos que contribuyen para que una obra tome su lugar dentro del sistema. 

El disentimiento y el debate son parte también de ese sistema y, de hecho, dos de los mecanismo fundamentales para mantenerlo en marcha y activo.