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Este es el tipo de persona más propenso a la depresión

Ciencia

Por: pijamasurf - 12/03/2017

Estas no son buenas noticias para la humanidad: las personas empáticas o prosociales suelen ser más depresivas

Un reciente estudio científico arroja datos perturbadores sobre ciertas actitudes y su relación con la depresión. De manera un tanto reduccionista,  se sugiere que los cerebros buenos quedan en último lugar.

En el estudio se utilizó un modelo que mantiene que los seres humanos pueden categorizarse en base a sus reacciones a la desigualdad económica: el 60% de las personas son prosociales; el 30% individualistas y el 10% competitivos. Los prosociales prefieren la igualdad y se preocupan por esto; los individualistas en general  se preocupan solamente de maximizar sus propios recursos y el grupo más pequeño, se interesa por tener más que los demás.

En un experimento se realizó una simulación sobre la distribución de recursos. Los prosociales manifestaron una activación de la amígdala cuando recibían más dinero que los otros, así como también cuando recibían menos. Los individualistas sólo manifestaron activación en esta zona relacionada al estrés y al miedo cuando recibían menos que los demás. En otras palabras, ambos grupos se sentían mal cuando eran víctimas, pero sólo los prosociales se sentían mal cuando había desigualdad de la que se beneficiaban. Luego, en otro estudio, investigadores correlacionaron indicadores de depresión con patrones prosociales, encontrando una relación significativa.

Esto confirmaría una hipótesis previa que señala que ciertas características como la empatía extrema o la propensión a la culpa, están asociadas con la depresión, algo que aparentemente se hace patente en la zona más primitiva y automática del cerebro.

En primera instancia, como concluye el sitio Scientific American, esto significa que ciertas cualidades que pueden ser tenidas socialmente como valiosas, no lo son tanto desde una perspectiva de salud individual. Sin embargo, debemos de tomar con cierta reserva este tipo de conclusiones, ya que la depresión es un fenómeno complejo -y es sumamente reduccionista decir que, por ejemplo, una sensación prosocial o empática causa depresión o está vinculada con la depresión-. Notablemente, por ejemplo, el altruismo o la acción filantrópica está vinculado con la producción de serotonina. Por otro lado, habría que revisar también el concepto de depresión, y quizás entender que la depresión no necesariamente es algo malo, quizás en este caso es una respuesta sana a un mundo insano, en el que el egoísmo reina y es recompensado. Como dijera Krishnamurti: "no es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma". Y quizás, estos individuos a la larga, serán recompensados por sus valores humanos, más que aquellos que se protegen a sí mismos por sobre los demás.

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Los humanos sienten más empatía por los perros que por otros seres de su misma especie

Ciencia

Por: pijamasurf - 12/03/2017

Esta situación puede explicarse tomando en consideración que los sujetos visualizan a los perros no como animales, sino como unos “bebés peludos” u otros miembros de su propia familia humana

En caso de ser necesario, los perros fungen como herramientas terapéuticas en personas que requieren elaborar un duelo, incrementar herramientas afectivas como la empatía, o simplemente enfrentar el miedo a la soledad. Desgraciadamente, hasta ahora se se sabía poco sobre los efectos terapéuticos de orden psicoperceptivo que estas mascotas son capaces de brindar a sus dueños.

De acuerdo con un estudio realizado por investigadores de la Universidad Northeastern, de Boston, publicado en Society & Animal Journal, los humanos son capaces de experimentar más empatía por los perros que por otros humanos. Para llegar a esta conclusión se realizaron análisis a 256 estudiantes, a quienes se les presentaban dos casos: un humano y un perro siendo golpeados con un bate de béisbol por un personaje desconocido. Las víctimas, que podían variar entre un niño de 1 año, un señor de 30 años, un cachorro o un perro adulto, se encontraban con múltiples daños, una pierna/pata rota y en estado inconsciente.

Como resultado, los estudiantes realizaron un baremo del nivel de empatía en relación con cada una de las víctimas, y mostraron sentirse menos impactados cuando los adultos humanos eran las víctimas y más conmovidos cuando se trataba de bebés, cachorros y perros adultos. Según los investigadores, sólo uno de los estudiantes mostró bajos niveles de empatía cuando las víctimas eran bebés humanos y perros adultos.

Esta situación puede explicarse tomando en consideración que los sujetos visualizan a los perros no como animales, sino como unos “bebés peludos” u otros miembros de su propia familia humana. Es decir, el factor de la edad se encuentra presente y de manera significativa en relación a la especie: “Encontramos que hay un mayor nivel de empatía por las víctimas que eran niños humanos, cachorros o perros mayores que por aquellas víctimas que eran adultos humanos”.

Este factor es indispensable a la hora de transmitir la empatía hacia otros seres humanos: más allá de tan sólo una cuestión evolutiva, se trata de un método indispensable para la salud mental tanto de un individuo como de una sociedad entera, pues mientras mayor desarrollo empático y asertivo se genere en sistemas pequeños, como un hogar, una escuela o una colonia, mayor será el funcionamiento a nivel nacional.